Poder y Consentimiento

Reduccionismo, Dialectica y la Teoría del Consentimiento

por Douglas Newdick

1.0 Introduccion

Los defensores de la teoría del consentimiento estan conscientes del hecho que, en cierto grado, su teoría es controversial y, naturalmente, esto implica que deben emplearse a fondo para defenderla cada vez que es expuesta. Esto no es inusual. Lo que es peculiar es la calidad de la defensa, ya que los argumentos que son rebatidos son aquellos que ofrecen el menor reto a la tesis. Estos defensores de la teoría del consentimiento defienden su teoría con una estrategia de contra-argumentación, y sus argumentos comparten las mismas presuposiciones fundamentales, i.e., objeciones que nacen en el seno de la tradición liberal demócrata, y por lo general se ignoran las críticas más radicales o son relegadas a notas de pie. Aún cuando pueden hacerse señalamientos porque no se hace esfuerzo por defender todo el tiempo la base teórica de uno, mucho se puede aprender al defender las explicaciones particulares de las críticas basadas en diferentes paradigmas. En este ensayo, exploraré algunos de los argumentos contra la teoría del consentimiento, que son más radicales que aquellos de los que generalmente se le defiende. Específicamente, intentaré demostrar que la base reduccionista e individualista de la teoría del consentimiento es falsa y/u obscurece más de lo que revela y que abordar los problemas que con persistencia han plagado a las teorías de consentimiento desde una perspectiva dialéctica no reduccionista puede tener sentido.

2.0 Por Qué la Teoría del Consentimiento?

2.1

El atractivo fundamental de las teorías del consentimiento de obligación política es la armonía que guardan con los reconocidos ideales, metas y bases de la teoría liberal demócrata. Para una teoría que le da un elevado valor a la libertad y a la autonomía de acción de los individuos, la base más obvia para una legítima autoridad política es una forma de obligación que es asumida de forma voluntaria. La teoría del consentimiento encaja en el cuadro. Más específicamente, algunos ideólogos de la teoría del consentimiento piensan que cualquier otra teoría de obligación política es inconsistente con la teoría liberal demócrata: El liberalismo asume que los adultos normales tienen la capacidad de auto-determinació personal y que es, por lo tanto, apropiado imputarles el derecho a la auto-determinación. Este derecho incluye al derecho de auto-determinación políitica. De aquí se desprende que nadie puede ejercer autoridad, incluyendo a la autoridad política, sobre ningún adulto normal sin el consentimiento de aquellos que estan subordinados a esa autoridad (Beran, 1987, p34).

2.2

Los teóricos del consentimiento apelan al consentimiento para explicar la obligación política, porque piensan que la noción de la obligación política resulta incómoda y además muy debatida, en tanto que la obligación que surge de la práctica de prometer es una noción lo menos controversial que uno pudiese aspirar a encontrar. Por lo tanto, si basamos nuestra explicación de la obligación política en el consentimiento, modelado de la práctica de prometer, la obligación política se vuelve no-problemática. Pitkin (1972, pp74 - 75) argumenta que la razón por la cual los teóricos del consentimiento encuentran incómoda a la obligación política y la práctica de prometer no, surge de la perspectiva liberal que éstos tienen de la naturaleza humana. De ahí se deriva que las teorías contractuales del estado, incluyendo a las teorías del consentimiento, fluyen de manera natural de la concepción de la naturaleza humana o del estado de la naturaleza. El concepto (liberal) del hombre en forma abstracta es el de un hombre completamente desarrollado, completo con sus propias necesidades, intereses, sentimientos, deseos, creencias y valores... privados. Teniendo un concepto tal del hombre, como una unidad separada y autosuficiente, en verdad parece extraño que pudiese tener obligaciones que no sean de su elección. (ibid) (1).

2.3

Por lo anterior se entiende por qué la teoría del consentimiento tiene fuertes lazos con la metodología y la ontología del reduccionismo y del individualismo, que son esenciales al liberalismo (2). El reduccionismo es una metodología que intenta explicar las propiedades de las entidades de orden superior, en términos de las unidades que las componen, e.g., explicación de las propiedades de las sociedades o de las células, en términos de los individuos o de las moléculas. El reduccionismo es la tesis de que las partes tienen prioridad, ontológicamente hablando, sobre los enteros que componen; las partes y sus propiedades existen (ya sea temporalmente o de forma lógica) antes que los enteros (Lewontin, et al, pp5 - 6)(3). El individualismo es la manifestación del reduccionismo en el dominio de la política y de la filosofía política. Las propiedades de las sociedades y de los estados se explicarán a partir de las propiedades de los individuos que las comprenden, y, ontológicamente, estos individuos tienen prioridad sobre los estados y las sociedades.

Obviamente, la teoría del consentimiento es un ejemplo de esta metodología; una propiedad de un todo que es complejo, el estado, se explicará partiendo de las propiedades, como el consentimiento, de las unidades que componen ese todo, i.e., los individuos (4).

3.0 Características de la Teoría del Consentimiento

Una teoría de consentimiento en la obligación política ha de poseer ciertas características para ser considerada una teoría de consentimiento plausible y consistente.

3.1

En primer lugar, la teoría debe apoyarse en el consentimiento real en vez de apoyarse en el consentimiento hipotético. Apelar al consentimiento hipotético para formar las bases de la obligación política parece impráctico. Las intuiciones que guiaron a los filósofos hasta la teoría del consentimiento (e.g., que la obligación política debe se voluntariamente asumida) no estan en consistencia con el consentimiento hipotético. El consentimiento hipotético requiere, además, de algo de metafísica y de psicología en extremo imprácticos. El consentimiento hipotético, en vez de establecer bases no controversiales para la obligación política, la deriva de bases altamente debatibles.

3.2

Una teoría de consentimiento debe permitir que la disidencia sea posible. Si surge de una teoría de que todos los individuos que estan bajo la autoridad de facto de un estado han consentido a una obligación política para con ese estado, y no existe modo alguno de negar ese consentimiento, nuestra suspicacia debe ser extrema. Parecería que en estos casos no tenemos consentimiento, puesto que el consentimiento es supuestamente la voluntaria asumción de una obligación y parece raro que se describa una acción para la que es imposible ejercer el derecho de ser voluntario.

3.3

También debería el caso que el individuo adquiere la obligación política para con el estado si y sólo si ese individuo ha dado su consentimiento. Eso es para decir que no puede ser el caso que el individuo X adquiera obligación política con el estado en virtud de una acción ejecutada por el individuo Y, tal como es el caso en las teorías de consentimiento original o de consentimiento de mayoría. Si este no es el caso, entonces hemos abandonado a una de las principales razones por las que elegimos al consentimiento, en primer lugar, i.e., que la obligación política sea voluntariamente asumida (5).

3.4

Un teórico del consentimiento no debería asumir que algún o algunos estados sean legítimos, y después edificar su teoría sobre este supuesto. Hacer esto es estar pidiendo la pregunta, puesto que el objetivo del ejercicio es determinar si son y hasta qué punto son legítimos los estados.

3.5

La versión de membresía de la teoría del consentimiento, de Beran (1987), parece cumplir con estas condiciones, y al menos las cumple en un mayor grado que cualquier otra teoría del consentimiento con la que me haya encontrado. Por lo tanto, para los propósitos de discusión la utilizaré como mi modelo.

4.0 Problemas de la Teoría del Consentimiento

Tradicionalmente, han habido una familia de argumentos relacionados entre sí que han presentado problemas a las teorías del consentimiento. La preocupación de todos se centra altrededor de la pregunta: Cuándo es que la forma de consentimiento no da nacimiento a la obligación? En el lenguaje de Beran, cuáles son las condiciones que evitan que que la obligación se produzca?

4.1

En el ejemplo más obvio y menos controversial, es obvio que una acción no puede ser contada como consentimiento si el que consiente ha sido amenazado con la violencia física si no cumple. Similarmente, si usted da su consentimiento porque lo probable es que yo (y tengo la capacidad) convierta su vida en un infierno si no lo hace, entonces el consentimiento no se "produce".

4.2

De acuerdo a Beran (1987, p 6), "Un intento de prometer se produce solamente si el acto intentado es libre, esta informado y es competente". A continuación enumera una serie de condiciones de abatimiento que, de estar presentes, evitan que el consentimiento se produzca. Aquí entran los ejemplos problemáticos; primero, porque uno puede preguntarse si éstas son todas las condiciones necesarias y, segundo, lo que esta definido por "libre" esta menos que claro.

4.3

Un problema para la teoría del consentimiento lo plantea el caso del esclavo feliz. Asumimos que un estado que cuente con el consentimiento de sus ciudadanos es una legítima autoridad política, pero qué sucede si esta ciudadanía incluye a una clase esclavizada, y estos esclavos en apariencia felizmente consintieron su esclavitud? Ellos no han sido obligados a asumir esta posición ni han sido forzados a consentir. Probablemente fueron criados con la expectación de ser esclavos y estan contentos con su suerte. Constituye su consentimiento (otorgado con libertad, totalmente informado y con competencia) una condición suficiente para otorgar legitimidad a su estado? A muchos liberales (para no mencionar a otros) les gustaría decir que no lo es. De qué forma podría la teoría del consentimiento abordar (lidiar con, enfrentar, resolver) este problema? (6)

4.4

Beran (ibid) señala al criticismo de Woozley, quien argumenta que los elevados costos de emigración, tanto económicos como personales, aunados a la probabilidad que los potenciales emigrantes no tengan dónde ir, son causas de que la gente no tenga libertad de disentir, por lo tanto, los ciudadanos no estan dando su consentimiento con libertad (citado de ibid pp 95 - 108).

El argumento de Woozley parece tomar la forma siguiente:

En este argumento, Beran parece estar formulando dos respuestas, y ambas implican un rechazo a la premisa 2. Una de las interpretaciones indica que esta estableciendo que para que una acción X sea libre, uno simplemente necesita ser libre para hacer X, uno no necesita ser libre para hacer no-X. Bajo otra interpretación, la posición de Beran es que la libertad no esta siendo privada de la satisfacción de los deseos de uno. De lo anterior, si uno no tiene deseos de hacer X, entonces prevenir que uno haga X no desviste a uno de la libertad (7). Ambas respuestas estan cargadas de problemas.

La primera interpretación corre el riesgo de violar el inciso 3.2, pero aunque no lo haga, existen otros problemas. El principal énfasis que se debe hacer aquí es que uno debería evitar confundir la "libre de elegir X" con "elegir X libremente". La primera expresión es compatible con un alto grado de limitación; no asi la segunda. La expresión de "A es libre de X" toma en cuenta únicamente la relación que A tiene con la acción X, no con no-X o alguna otra acción. Cuando hablamos de consentimiento, estamos interesados en la relación que A tiene con otros cursos de acción (opciones). El hecho que exista libertad de consentimiento en este sentido es mucho menos importante que el hecho que los ciudadanos no tengan libertad respecto a otras acciones. Entonces lo que se vuelve interesante son las opciones que uno no esta en libertad de elegir, poqué uno no tiene libertad para elegirlas y la(s) fuente(s) de esa falta de libertad.

Con la segunda interpretación de Beran nos encontramos con el problema que Berlín (1958) llama "retirada a la ciudadela interior". Si libertad significa que no se frustren los deseos de uno, entonces la mejor y más segura opción es la reducción de los deseos de uno. Esto es en verdad grotesco. de modo similar, existen los problemas de la socialización y/o lavado de cerebro. Deberíamos decir que alguien que ha sido condicionado, cuyos deseos han sido interferidos (digamos con las técnicas al estilo de Skinner o de Clockwork Orange), tiene reducida su libertad, pero no podemos si identificamos a libertad con la falta de frustración de deseos. Si creemos que un lavado de cerebro tal interfiere con la libertad o con el consentimiento, qué podremos decir de las presiones de socialización que obtienen los mismos resultados?

5.0 Consentimiento y Poder

5.1

Todos estos problemas estan apuntando hacia el mismo tema: Cuánta libertad debe tener el acto de consentimiento para calificar como una instancia de consentimiento? Todos los comentaristas coinciden en que si uno es obligado a consentir so amenaza de sanciones, entonces el consentimiento no se produce. A groso modo, estos casos siguen el siguiente esquema:

(Beran, 1987, p 100)

5.2

Aquí hay un interesante paralelismo con la noción de poder.
A causa que B haga algo que de otro modo B no haría.
(Lukes, 1974)

Por lo tanto, es obvio que la coerción es un caso del ejercicio del poder (no es de sorprender). La mayoría de las otras condiciones de abatimiento de Beran (Beran, 1987, p 6) involucran el ejercicio exitoso del poder por alguien sobre el que consiente (e.g., "influencia no merecida", "engaño" (ibid)). Debemos notar que en los casos que resultan problemáticos para Beran y para otros teóricos del Consentimiento (como aquellos expuestos en 4), parece que lo causa que no sea probable que pensemos que el consentimiento se ha producido es el ejercicio de poder sobre el que consiente. Entonces la pregunta se convierte en, Cuán prevalente es el ejercicio del poder en la sociedad?

5.3

Lukes (1974) ofrece algunas herramientas analíticas que podrían ayudarnos a responder a esta pregunta. Su discusión sobre poder bi-dimensional y poder tri-dimensional nos permite tener una visión de lo penetrante que esto puede ser: no es el más ... insidioso ejercicio de poder el evitar que la gente, en cualquier grado, tenga motivo de queja, mediante el moldeado de sus percepciones, conocimientos y preferencias, de un modo tal que aceptan el papel que desempeñan en el orden existente de las cosas ... porque no pueden ver o imaginar una alternativa...? (Lukes, 1974, p 24).

5.4

Herman y Chomsky (1988) proporcionan un ejemplo concreto de un arreglo estructural que tiene estos efectos. Argumentan que la estructura de los medios de difusión en los E.U. resulta en una vasta cantidad de información política que nunca llega al público, y un gran número de opciones políticas nunca son presentadas al público. Por lo tanto, el público juega el papel de actor político que actúa en su mayor parte desde una posición de ignorancia.

5.5

Pienso que aquí el reduccionismo del liberalismo nos vence debido a que se concentra en el individuo, y por ver al consentimiento como una propiedad del individuo. Los elementos estructurales del poder dentro del cual los individuos toman sus decisiones son invisibles para el individualismo. La autonomía, la libertad, etc. son propiedades (concreciones de la abstracción) de agentes individuales, en el marco individualista. Sin embargo, esto hace caso omiso de las estructuras de poder que limitan a la toma de decisiones (y a la creencia/deseo y a la formación del conocimiento) por medio de agentes. Si las instituciones del estado y de la sociedad estan montadas de una manera tal que impiden que ciertas opciones sean alguna vez divulgadas o enseñadas en la arena pública (como Herman y Chomsky (1988) han demostrado que es el caso en los E.U., al menos), entonces esas opciones estan fuera del alcance de la población y ya no podemos dar una explicación de la libertad o la autonomía que contemple al individuo solamente.

6.0 Consentimiento, Reduccionismo y Dialéctica

6.1

En oposición a la explicación reduccionista de la sociedad, formulada por el liberalismo, creo que una explicación dialéctica es inherentemente más plausible y permite un mejor entendimeinto de los problemas asociados con la teoría del consentimiento.

La explicación reduccionista intenta derivar las propiedades de los enteros a partir de las propiedades intrínsecas de las partes, propiedades cuya existencia es independiente de y anterior al momento en que las partes son ensambladas para formar estructuras más complejas... Las explicaciones dialécticas, por el contrario, no abstraen las propiedades de las partes, aislándolas de sus asociaciones dentro de los enteros, sino ve a las propiedades de esas partes surgir de esas asociaciones. Eso es, de acuerdo al punto de vista dialéctico, las propiedades de las partes y las de los enteros son mutuamente co-determinadas. (Lewontin, et al, 1984, p 11).

Por lo tanto, los individuos y la sociedad se co-determinan mutuamente a lo largo de un proceso indefinido. "las propiedades de los seres humanos individuales no existen en aislamiento, sino que surgen como consecuencia de la vida social, aunque la naturaleza de esa vida social es una consecuencia de nuestra condición humana." (ibid)

6.2

El consentimiento, como un comportamiento, es el resultado de un proceso dialéctico entre el el individuo y la sociedad. El proceso incluye las necesidades, los deseos y las creencias del individuo, las estructuras de poder de la sociedad, que restringe y modela su formación, y las estructuras de poder que restringen las opciones disponibles.

6.3

La perspectiva liberal asume que uno puede elaborar una disgregada lista de las condiciones de abatimiento que condicionan a las promesas, y que si nunguna de las condiciones enumeradas esta presente, entonces la acción es libre. Sin embargo, como queda demostrado, por la explicación dialéctica y/o por la explicación tri-dimensional del poder, todas esas acciones (decisiones, promesas, consentimiento) se llevan a cabo dentro de una estructura de poder y son influenciadas por esa estructura de poder.

6.4

El liberalismo le da cuerpo real al consentimiento, y lo rotula como un comportamiento unitario con una causa unitaria. Lo que una explicación dialéctica nos demuestra es que es ridículo hablar de una causa general de ese comportamiento, porque la causa putativa de ese comportamiento dependerá del lugar hacia dónde se mira y de los propósitos que persigue al hacer esto. La elección de X en vez de Y es causada por una toma de decisión, también podría ser causada por alguien que esta ocultando a la opción Z. Cuál de estas causas logra colocarse como la causa por la que se eligió a X depende del punto de vista de uno y de los propósitos que se tiene al buscar las causas (8). La dialéctica ve al consentimiento como el resultado de un proceso indefinido de interacción.

El consentimiento del esclavo feliz y el consentimiento de aquel a quien se le ha lavado el cerebro pueden ser vistos como el resultado de un proceso dialéctico en el que las estructuras de poder limitan e influencian las decisiones del individuo hasta un extremo.

6.5

A partir de esta discusión se puede ver que el individualismo es falso o al menos es severamente engañoso. Una explicación dialéctica, no-reduccionista, de la sociedad, del poder y del consentimiento es una manera más poderosa y mucho más reveladora de ver a estos temas. Por lo tanto, se puede ver que la teoría del consentimiento individualista se apoya en una falsa presuposición.

7.0 Conclusion

El proyecto de los teóricos del consentimiento falla porque ellos no se dan cuenta hasta qué punto nuestras decisiones estan influenciadas (o causadas) por las estructuras de poder y porque su perspectiva reduccionista de la naturaleza de la sociedad y del individuo es falsa. Si estoy en lo correcto, entonces la totalidad del proyecto liberal que persigue encontrar una base o justificación para la autoridad política que sea legítima es insostenible. Entonces se debe hacer la pregunta: Por qué intentan los liberales derivar la autoridad de esta manera?

NOTAS

(1).- Nótese también a Greenawalt (1987, p 269): "teoría del contrato social [incluyendo a la teoría del consentimiento] es un reflejo de una concepción liberal de la naturaleza humana bue pone énfasis en la libertad y la autonomía."

(2).- Esto ha sido argumentado por numerosos autores. Véase a Crosthwaite (1987), Hirschmann (1989), Lukes (1973). Muchos Marxistas consideran al reduccionismo y al individualismo como importantes componentes de la ideología burguesa, y también consideran al liberalismo como una manifestación de la ideología burguesa en el dominio político/social. Véase, e.g., Lewontin, et al (1984), Cohen (1988).

(3).- Lewontin, et al, continúa: "y existe una cadena de agentes causales que une las unidades con el todo." (ibid p 6) La discusión del reduccionismo esta en el contexto de la biología y de la psicología, pero (y esto es parte de su argumento) podría aplicarse con igual éxito a cualquier parte de los estudios intelectuales burgueses. Con la teoría del consentimiento, una "hipotética" cadena de agentes causales une a los individuos con la sociedad y al estado (antes que la proposición de un agente causal real, como en el determinismo biológico), haciendo que la etiqueta reduccionista sea aún más exacta.

(4).- Similarmente al caso del determinismo biológico, la teoría del consentimiento involucra la concreción de ciertos comportamientos de individuos, i.e., los comportamientos son tratados como objetos que se localizan en la biología de los individuos. También se concretan las propiedades del todo, como la autoridad. La falacia en la concreción esta en la asumción de que si existe un término para designar a una propiedad, esa propiedad existe, o aquello que se mide, existe.

(5).- Véase a Simmons (1979 : 71). Nótese también a Greenwalt (1987) "ni el acuerdo unánime de aquellos que originalmente estan sujetos al orden legal ni el acuerdo de la mayoría de los conciudadanos de uno pueden obligar a un individuo que no esta de acuerdo." (p 275).

(6).- Los teóricos del consentimiento podrían por supuesto vencer a la objeción declarando que en este caso hipotético, el esclavo feliz ha consentido y el estado es legítimo. Podrían haber agregado que, no obstante, este caso hipotético es extremadamente impráctico y, por lo tanto, no constituye un problema serio.

(7).- Hay otra respuesta que Beran parece dar, que se apoya en una combinación de no-libertad con obligado. Yo considero esto com altamente impráctico.

(8).- Compárese la explicación de la tuberculosis como causada por un bacilo, con la explicación de la tuberculosis como causada por las aterradoras condiciones del desenfrenado capitalismo. (Lewontin, et al, 1984).

BIBLIOGRAFIA

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