From: Foro Electronico Escuela Libre FEEL 18, 17-1-96 Hola. Como anunciamos, aqui os enviamos un articulo de respuesta al que difundimos en el FEEL 17. Por supuesto, el tema no queda agotado con estas ======================================== INFORMATICA Y EMANCIPACION SOCIAL Autor: Julio Rubio 1. MOTIVACION. Las reflexiones que siguen han surgido a rai'z de la lectura del arti'culo de Toma's Iba'n~ez titulado "Tecnologi'a y emancipacio'n social" que aparecio' en el nu'mero 20 de la revista Libre Pensamiento. Ma's concretamente la frase que me animo' a dar una respuesta fue la siguiente, destacada en la entradilla del arti'culo: "no hay una forma libertaria de utilizar la informa'tica, la energi'a nuclear, las bio-tecnologi'as o los misiles". Debo reconocer que ver a la informa'tica emparentada de ese modo con los misiles me resulto' sorprendente. Si el objetivo del autor era provocar al lector, en mi caso lo consiguio'. Tres razones ayudara'n a entender mi reaccio'n. En primer lugar, llevo diez an~os dedicado a la investigacio'n en temas fronterizos entre la Informa'tica y las Matema'ticas. Adema's en los u'ltimos cinco an~os he sido profesor de materias relacionadas con la programacio'n de computadores. En segundo lugar, fui autor junto a Luis Miguel Morillas del arti'culo "?'Es una amenaza la informa'tica?" que fue publicado en el nu'mero 18 de Libre Pensamiento, en las pa'ginas 21-26 (dicho arti'culo aparecio' sin cabecera, ti'tulo ni relacio'n de autores: los duendes de la informa'tica hicieron de las suyas). La afirmacio'n de Toma's Iba'n~ez me parecio', no se' si acertadamente, una contundente respuesta a algunas de las ideas expuestas en nuestro arti'culo. En tercer y u'ltimo lugar, en los u'ltimos meses he estado coordinando una lista de correo electro'nico que hemos denominados Foro Electro'nico Escuela Libre (FEEL) y que en el momento de redactar estas li'neas tiene unos cincuenta suscriptores unidos a trave's de la red Internet. En el mensaje de presentacio'n de FEEL se indica que uno de los objetivos del Foro es "la difusio'n por medios electro'nicos de informacio'n relacionada con las alternativas libertarias al modo de organizacio'n social que actualmente padecemos". Supongo que es comprensible que la afirmacio'n de Toma's Iba'n~ez me resultase un poco inquietante. Tras una lectura atenta del arti'culo "Tecnologi'a y emancipacio'n social" encontre' en e'l ideas interesantes, presentadas de un modo convincente. Sin embargo, creo que en el arti'culo no hay argumentos suficientes para justificar la afirmacio'n del autor mencionada al comienzo. Mi intencio'n en estas li'neas no es probar la existencia de un supuesto uso libertario de la informa'tica. De hecho, no se' si un tal uso existe o no. Mi objetivo es ma's bien comentar ciertos puntos discutibles en la exposicio'n de Toma's Iba'n~ez que hacen que sus conclusiones (que, a mi entender, son sumamente pesimistas y desmovilizadoras) no puedan ser aceptadas acri'ticamente. 2. SISTEMAS DINAMICOS. En la introduccio'n del arti'culo que pretendo comentar el autor argumenta contra el error de considerar las tecnologi'as como algo independiente de las personas que las utilizamos y concluye, creo que acertadamente, que "no existe ninguna relacio'n de exterioridad entre las te'cnicas y nosotros". Adema's, acun~a el te'rmino `tecnonaturaleza` para describir el entorno en el que vivimos. A continuacio'n analiza el `efecto de sistema` que conlleva esa tecnonaturaleza: los elementos que la constituyen son interdependientes. Afirma que "para que una determinada innovacio'n tecnolo'gica consiga implantarse debe ser compatible, por una parte, con el conjunto del sistema teconolo'gico ya existente y, por otra parte, con la estructura social establecida". Aunque la compatibilidad respecto al sistema tecnolo'gico me plantea serias dudas, voy a concentrarme en la segunda parte de esa afirmacio'n. Creo que el autor comete un error muy similar al que desenmascaro' en su introduccio'n. Esta' suponiendo que existe una sociedad establecida sobre la que las innovaciones tecnolo'gicas son implantadas como algo externo. Pero olvida que la sociedad misma se ve afectada, y es construida, por las nuevas te'cnicas. A modo de ejemplo, pienso que es claro que la extensio'n de la televisio'n ha tenido efectos importantes sobre la familia, una de las estructuras sociales ba'sicas. No se trata por tanto de que las innovaciones tecnolo'gicas sean compatibles con la estructura social, sino que e'sta se adapta al mismo tiempo que las innovaciones dejan de ser tales. En mi opinio'n, la imagen maniquea de una serie de agentes sociales (banqueros, poli'ticos, etc.) que deciden que' innovaciones sera'n implantadas sobre una sociedad establecida, monoli'tica, invariable no se corresponde con la realidad. Vivimos en una tecnosociedad cuya evolucio'n es compleja y en cierta medida escapa a las previsiones de esos agentes sociales. Por eso no estoy de acuerdo con la conclusio'n de Toma's Iba'n~ez: "es evidente que una innovacio'n tecnolo'gica que supusiera un peligro para la diferenciacio'n jera'rquica de nuestra sociedad no lograri'a arraigar y generalizarse". Si' es evidente que hasta ahora las innovaciones tecnolo'gicas no han alterado el modo jera'rquico de organizar la sociedad (aunque si' han alterado la sociedad y, hasta cierto punto, las jerarqui'as mismas). Adema's considero altamente probable que en un futuro las te'cnicas no pondra'n en peligro esa organizacio'n basada en la dominacio'n. Pero no hay ninguna evidencia de ello. El futuro no esta' cerrado, como el mismo Toma's Iba'n~ez reconoce en los pa'rrafos finales de su arti'culo. Para acabar con este apartado quiero hacer un comentario sobre los te'rminos tecnonaturaleza y tecnosociedad. Del cara'cter tecno'fobo que he crei'do reconocer (tal vez equivocadamente) en el arti'culo que estoy comentado, se podri'a inferir un cierto matiz peyorativo sobre esos vocablos. Sin embargo, eso conllevari'a olvidar que la sociedad humana se diferencio' de otras sociedades animales precisamente a rai'z del uso de herramientas e instrumentos cada vez ma's sofisticados. Es decir, una de las caracteri'sticas que definen a las sociedades humanas es su constitucio'n como tecnosociedades (en el prefijo `tecno` incluyo desde las capacidades artesanales hasta las nuevas tecnologi'as). No dejemos que nuestro rechazo del modo de explotacio'n capitalista de las te'cnicas nos confunda hasta tal punto que lleguemos a repudiar una de las caracteri'sticas definitorias de la humanidad. 3. LA `NO-NEUTRALIDAD` DE LAS TECNOLOGIAS. Siguiendo con el ana'lisis del arti'culo de Toma's Iba'n~ez, e'ste se ocupa a continuacio'n del cara'cter no-neutral de las tecnologi'as. Estoy totalmente de acuerdo con esa no-neutralidad y asi' lo exprese', junto a Luis Miguel Morillas, en al arti'culo antes mencionado (aunque nosotros hablamos, tal vez de forma inapropiada, de imparcialidad). Sin embargo, no estoy de acuerdo con el sentido que el autor da a esa no neutralidad. El ana'lisis del cara'cter no neutral de la ciencia y la tecnologi'a no fue una aportacio'n de pensadores ma's o menos teo'ricos. No creo que a nadie se le ocurra pensar en la neutralidad de la tecnologi'a tras ver el efecto de un misil sobre Bagdad o tras asistir a la sustitucio'n de cien trabajadores por un sistema informa'tico. La necesidad de elucidar el cara'cter no-neutral de la ciencia surgio' como reaccio'n a las afirmaciones de ciertos cienti'ficos sobre la neutralidad de su trabajo de investigacio'n. Los cienti'ficos alegaban (tal vez sinceramente) que su labor so'lo iba dirigida al crecimiento del conocimiento en si' mismo (por el honor del espi'ritu humano). Esta idea fue explotada por sus mecenas (poli'ticos, industriales, el lobby armamenti'stico) para justificar la financiacio'n de investigaciones que, como no podi'a ser de otro modo, han tenido y tienen importantes repercusiones en el sistema de dominacio'n actual. Fue frente a esa situacio'n que se elevo' la bandera de la no-neutralidad de la ciencia y la tecnologi'a. El cienti'fico debe asumir que sus hallazgos no son neutrales ni en el momento de la investigacio'n teo'rica, ni en el de la experimentacio'n, el desarrollo, la puesta a punto o la explotacio'n. Sin embargo, Toma's Iba'n~ez da otro sentido al cara'cter no-neutral de la tecnologi'a. Segu'n e'l, toda te'cnica es fruto de un pecado original: su nacimiento en el seno de un sistema social injusto, auspiciada por los agentes sociales que detentan el poder. La memoria de ese pecado original impregnari'a, de un modo no explicado, cualquier uso que se haga de esa te'cnica. Esta parte del arti'culo me ha recordado las ideas expuestas por Rais Busom Zabala y J. Jorge Sa'nchez Lo'pez en un trabajo titulado "De la poli'tica a la inteligencia social" aparecido en el nu'mero 164 de la revista Anthropos, nu'mero del an~o 1995 y dedicado a "Invencio'n informa'tica y sociedad". En dicho arti'culo, los autores atacan lo que denominan el modelo instrumental de la te'cnica (en particular, de la informa'tica) y proponen a cambio lo que llaman modelo de dispositivo. Muy brevemente, el modelo instrumental consistiri'a en ver el ordenador, por ejemplo, como un utensilio que puede ser usado para una u otra finalidad. Lamento no poder dar una descripcio'n precisa de lo que denominan modelo de dispositivo. Parece ser que un dispositivo, a diferencia de un instrumento, conllevari'a una cierta tendencia hacia el poder y la dominacio'n. Mi problema es que no puedo entender esa nocio'n, ni lo expuesto por Toma's Iba'n~ez, sin suponer que esos dispositivos tienen en si' mismos una cierta intencionalidad, tal vez adquirida por contagio a trave's de las personas que los disen~aron. Por el contrario, en el modelo instrumental la intencionalidad es puesta por la persona que emplea el utensilio. Esta u'ltima idea me resulta fa'cil de comprender, pero ?'do'nde reside el espi'ritu que anima a un ordenador para que, cuando yo lo utilice, altere mis intenciones con el resultado, adema's, de aumentar con ello los niveles de injusticia y dominacio'n? Sen~alo de pasada que los argumentos de Toma's Iba'n~ez sobre la no relacio'n de exterioridad entre las te'cnicas y las personas no me parecen suficientes para descalificar el modelo instrumental. Tambie'n hablamos (creo que con propiedad) de utilizar una pierna (para acercar un objeto, por ejemplo) y nadie supone que las piernas sean algo exterior a nosotros. Mi intencio'n no es tampoco defender el modelo instrumental, que tal vez resulte finalmente inadecuado, sino mostrar que los argumentos en su contra no me parecen suficientes y que las alternativas propuestas me resultan, por el momento, poco claras. Para explicar mejor mi punto de vista, voy a exponer un ejemplo concreto. Me gustari'a ver una respuesta asi' de concreta en algunos de los autores que rechazan el modelo instrumental. Supongamos que el arti'culo de Toma's Iba'n~ez es de algu'n modo u'til para la causa libertaria. Soslayemos la cuestio'n de cua'l puede ser la definicio'n de dicha causa y de si en efecto ese arti'culo es o no u'til a ella (cada lector puede elegir un arti'culo o libro que le parezca que aporta algo a los movimientos de emancipacio'n social). En el proceso de maquetacio'n y composicio'n de ese arti'culo se ha utilizado un ordenador. ?'La memoria que guarda el ordenador de las intenciones de sus constructores invalida de algu'n modo el contenido del arti'culo? ?'Seri'a muy atrevido afirmar que el uso del ordenador ha favorecido (al mejorar la calidad de la impresio'n, al conseguir un resultado visualmente ma's agradable) nuestras aspiraciones de transformacio'n social? Obse'rvese que no afirmo que el ordenador haya sido usado de una forma libertaria (hubiese sido utilizado del mismo modo al componer una revista neo-nazi o un memorandum de banco), pero si' que ha sido usado *para* alentar algo que consideramos digno. 4. LA INFORMATICA Y OTRAS PRODUCCIONES SOCIALES. En este apartado voy a cambiar el modo de comentar el arti'culo de Toma's Iba'n~ez. Voy a aceptar, sin mayor cri'tica, las afirmaciones del autor pero voy a intentar aplicarlas a una produccio'n social distinta de la tecnologi'a. Mi objetivo es mostrar que a la tecnologi'a en general, y a la informa'tica en particular, se le esta' poniendo el listo'n demasiado alto, se le esta'n aplicando criterios de una severidad que pocas producciones sociales podri'an superar. El ejemplo que he elegido es la imprenta y, ma's concretamente, las publicaciones que desde su implantacio'n han sido producidas. Bajo mi punto de vista, tal vez ingenuo, una buena parte de la informa'tica esta' ma's relacionada con ese ejemplo que con los misiles o las pistolas. Comenzando con el paralelismo en el caso de la compatibilidad con la sociedad establecida, ?'no seri'a cierto que para que una publicacio'n, o una idea recogida en ella, consiga implantarse debera' ser compatible con la diferenciacio'n jera'rquica de nuestra sociedad? Y en el siguiente punto, ?'por que' habri'a de suponerse que publicar una revista es `neutral` y que su valoracio'n depende de su contenido? En otro pa'rrafo todavi'a no mencionado, el autor afirma: "cuando recurrimos a sus armas el `enemigo` ya ha ganado la partida porque nos ha convertido en lo que es e'l mismo". ?'Por que' la informa'tica seri'a un arma del enemigo y la publicacio'n de revistas no? Creo que es muy claro que los documentos impresos han sido y son una herramienta fundamental entre los mecanismos de dominacio'n de la sociedad. Ma's adelante se puede leer: "no es que las Nuevas Tecnologi'as presenten una dimensio'n libertaria. Ya hemos visto que es todo lo contrario." ?'Presentan acaso los productos de la imprenta una tal dimensio'n? Si se admite esta li'nea argumental nos encontraremos en una difi'cil situacio'n, puesto que las ideas que nos han permitido vislumbrar una sociedad no basada en el autoritarismo y la explotacio'n, desde los cla'sicos del siglo pasado hasta las ensen~anzas de Agusti'n Garci'a Calvo, nos han llegado a trave's de un `arma del enemigo` (si no hubiese sido un arma del enemigo no hubiese podido implantarse en la sociedad). Y sin embargo, aqui' estamos leyendo y escribiendo arti'culos con la esperanza de aportar nuestro granito de arena a la causa de la emancipacio'n social, sin temor aparente a que el pecado original de los medios que empleamos enturbie nuestra empresa. Si los argumentos antes esbozados fuesen ciertos, deduciri'amos, como hace Toma's Iba'n~ez, que "pierde credibilidad la idea misma de una transformacio'n libertaria de la sociedad", pero ahora esto no se seguiri'a so'lo de las caracteri'sticas de lo te'cnico sino de las de cualquier produccio'n social que consiga arraigarse. Un argumento que me permito condensar asi': "puesto que los poderosos controlan la sociedad, cualquier produccio'n social que consiga cierta relevancia debera' ser compatible con la estructura social establecida y por tanto so'lo podra' contribuir a la perpetuacio'n de la dominacio'n y la injusticia". Me resisto a aceptar una visio'n tan pesimista de la evolucio'n social. No so'lo desde un punto de vista vital, sino tambie'n porque creo que hay algo fundamentalmente erro'neo en ese argumento. De hecho, se aprecia tambie'n en el autor una cierta resistencia a las consecuencias u'ltimas de sus afirmaciones, como queda recogido en la u'ltima parte de su arti'culo. Voy a terminar este apartado con el comentario de una cuestio'n diferente de la anterior, pero que guarda con ella cierta relacio'n. Se trata de siguiente afirmacio'n de Toma's Iba'n~ez: "todos los cienti'ficos admiten hoy en di'a que todo conocimiento cienti'fico es una verdad provisional que dejara' de ser verdad en un momento posterior del desarrollo de la ciencia". En primer lugar, pienso no equivocarme si digo que la inmensa mayori'a de los cienti'ficos nunca se han preocupado seriamente de una cuestio'n como la anterior. Esta'n (estamos) demasiado ocupados intentando resolver minu'sculos problemas en algu'n a'rea concreti'sima de su especialidad como para dedicarse a reflexionar sobre cuestiones generales sobre el conocimiento cienti'fico. Supongo que Toma's Iba'n~ez quiere decir que entre los filo'sofos de la ciencia es aceptada ampliamente la tesis anterior (y otras relacionadas con el concepto de falsabilidad, introducido por Popper si no me equivoco). Bien, dicho lo anterior, centre'monos en la parte importante: "todo conocimiento cienti'fico es una verdad provisional que dejara' de ser verdad en un momento posterior del desarrollo de la ciencia". En otro arti'culo, Toma's Iba'n~ez ("Ciencia, reto'rica de la `verdad` y relativismo", Archipie'lago, nu'mero 20, 1995, dedicado a "El cuento de la ciencia") reclama el derecho a cuestionar los fundamentos mismos de la razo'n cienti'fica, alegando que la ciencia aplica su potencial cri'tico hacia todas las a'reas excepto hacia ella misma. Simpatice' de inmediato con esa idea y creo que sen~ala un punto importante muchas veces ignorado en el quehacer de los cienti'ficos. Sin embargo, una duda que siempre me asalta ante los cri'ticos del me'todo cienti'fico (con Feyerabend a la cabeza) es la siguiente: ?'que' naturaleza tiene la verdad de una afirmacio'n como la recogida ma's arriba relativa a "todo conocimiento cienti'fico"? ?'Se trata de una verdad absoluta o contingente? ?'Esta' sujeta a las reglas de la experimentacio'n o la falsacio'n? ?'Es una verdad alcanzada por el sentido comu'n o aceptada por consenso (como parece sugerir Toma's Iba'n~ez)? Estas preguntas no van dirigidas a nadie en concreto y, desde luego, se salen del objeto de este arti'culo, pero las he sen~alado para hacer notar que tambie'n aqui' se le pone el listo'n muy alto a la razo'n cienti'fica. El que e'sta no este' exenta de cri'tica no significa que haya que bajar la guardia en la valoracio'n de los argumentos con los que se analizan lo cienti'fico o lo te'cnico. Estos deben ser precisos y rigurosos y esta'n tan sujetos a revisio'n y a cri'tica como aquello sobre lo que tratan. 5. EL `GIRO LIBERTARIO` Y LAS ALTERNATIVAS DE ACTUACION. He mencionado en dos ocasiones que el autor intenta en la parte final de su arti'culo dejar alguna esperanza a la posibilidad de un cambio libertario de la sociedad. Lamentablemente, en esa parte tampoco estoy totalmente de acuerdo con las razones que aduce. Su confianza parece reposar, al menos en parte, en los fallos incontrolados y las consecuencias imprevistas que la implantacio'n de las nuevas tecnologi'as podri'a conllevar. Segu'n e'l, de esos factores podri'a emerger un planteamiento alternativo. Desde mi punto de vista, esa argumentacio'n recurre a la parte ma's irracional del entramado tecnolo'gico. Creo ma's bien que es justamente un impulso en la direccio'n contraria lo que deberi'a forzar la transformacio'n social. Habri'a que controlar mucho ma's las tecnologi'as, reconducirlas a la dimensio'n humana, esto es, a su explotacio'n para el beneficio del conjunto de la humanidad. Un concepto interesante en esta li'nea es el de `abarcabilidad` que Francisco Carrasquer expone, en un lenguaje llano y amable, en su libro "El grito del sentido comu'n" (Libertarias/Prodhufi, 1994). Se tratari'a de no utilizar ninguna te'cnica cuyos efectos no fuesen abarcables, es decir cuyas consecuencias no puedan ser comprendidas y aprehendidas por los seres humanos que las ponen en marcha. Esto excluiri'a por ejemplo toda la tecnologi'a nuclear, armamenti'stica (?'quie'n puede medir, sentir como ser humano, el efecto de un misil?) y ciertas partes de las bio-tecnologi'as o la informa'tica. Esta propuesta se centra en lo que podemos llegar a comprender de las te'cnicas, en lugar de basarse en aquello que no entendemos, y me parece acorde con la racionalidad que siempre debe perseguir el ser humano. Las posturas presentadas por Toma's Iba'n~ez podri'an estar influidas por una cierta actitud de lejani'a respecto a lo cienti'fico y lo te'cnico. Tal vez por ello en otra parte del arti'culo identifica como iguales situaciones que, a mi entender, deberi'an ser claramente diferenciadas. Me refiero al pasaje en el que se lee: "existen incluso nuevas tecnologi'as en el campo de la gestio'n poli'tica de las sociedades, es decir nuevas tecnologi'as que son directamente sociales". Puesto que ma's adelante, creo que acertadamente, presenta como rasgo definitorio de las nuevas tecnologi'as el hecho de estar apoyadas por conocimientos cienti'ficos, podri'a inferirse que hay alguna doctrina cienti'fica que avala ciertos modos de gestio'n poli'tica. Creo que esta apreciacio'n seri'a un gravi'simo error. Eso si' que seri'a utilizar las `armas del enemigo`. No hay nada de cienti'fico en las poli'ticas neoliberales aunque los jerarcas econo'micos pretendan hacernoslo creer (no estoy seguro de que Toma's Iba'n~ez se refiriese a esos modos de `gestio'n poli'tica`, pero es en lo primero que pense' al leer su afirmacio'n). La ciencia es para ellos una excusa que intenta dar respetabilidad a unas pra'cticas inmorales, pero es necesario desenmascarar esa actitud. El emplear herramientas matema'ticas sofisticadas para analizar o prever el comportamiento de la macro-economi'a no significa que las matema'ticas digan absolutamente nada acerca de que' modo de organizacio'n social o econo'mica es preferible o deseable. Concluyo ya estas li'neas indicando las posibilidades de actuacio'n que, a mi modo de ver, se pueden plantear en la cuestio'n que nos ocupa. Excluyendo por motivos obvios la colaboracio'n abierta con el sistema de dominacio'n actual (aunque ya sabemos que, de modo impli'cito, todos colaboramos con e'l), so'lo veo tres alternativas: - La inaccio'n absoluta. Puesto que, si Toma's Iba'n~ez esta' en lo cierto, las posibilidades de transformacio'n social o bien son inexistentes o escapan a la escala humana, ninguna accio'n seri'a relevante. - El sabotaje y la neutralizacio'n de cuantos sistemas tecnolo'gicos este'n a nuestro alcance. Si las pocas esperanzas que nos quedan provienen de los fallos incontrolados y las consecuencias imprevistas de la tecnologi'a, hagamos nuestra pequen~a aportacio'n al ruido y descontrol que ya subsiste en el sistema. - La accio'n positiva, intentando luchar por una aplicacio'n abarcable de la tecnologi'a y, mientras tanto, utilizando todos los recursos que tengamos a nuestra disposicio'n para difundir, debatir y extender nuestras ideas. Desde una perspectiva personal, la primera opcio'n me parece sumamente aburrida y sin ningu'n intere's. La dificultad a la que se enfrentan las otras dos alternativas es similar. No hay suficiente nu'mero de personas en los lugares clave y con los conocimientos adecuados que este'n interesados en la transformacio'n libertaria de la sociedad. Por eso creo que desde las aulas universitarias tenemos una tarea importante al formar te'cnicos y cienti'ficos conscientes, responsables de las implicaciones sociales que su trabajo conllevara'. Yo no creo que sea posible excluir algunos puestos de trabajo de la lucha por la transformacio'n social, apoya'ndose adema's en razones teo'ricas que no veo nada claras. Por tanto, mientras continuamos la discusio'n sobre la posibilidad o imposibilidad de un uso libertario de la informa'tica, mi intencio'n es optar por la tercera alternativa y animar a todos aquellos que tengan posibilidades a trabajar en esa li'nea. Para finalizar, indicar que considero de gran intere's el concepto de tecnonaturaleza introducido en el arti'culo de Toma's Iba'n~ez. Pero debemos ser conscientes de que en la tecnonaturaleza (como en la naturaleza) no hay vuelta atra's. Si en un futuro conseguimos que la organizacio'n social sea ma's libertaria, sera' arrastrando con nosotros las producciones cienti'fico-tecnolo'gicas y no da'ndoles la espalda. ===============================================